La verdadera razón por la que esperas en el consultorio veterinario por tanto tiempo/The Real Reason Your Wait at the Vet’s Office is So Long

La verdadera razón por la que esperas en el consultorio veterinario por tanto tiempo

La verdadera razón por la que esperas en el consultorio veterinario por tanto tiempo

Tomado del artículo de la Dra. Laura Smith DVM

https://www.drandyroark.com/the-real-reason-your-wait-at-the-vets-office-is-so-long/

recientemente leí un artículo en el Huff Post titulado: “The Real Reason Your Wait at the Doctor’s Office is So Long.” La medicina veterinaria y la medicina humana varían  en muchos modos significativos, pero frecuentemente también se parecen. En este aspecto compartimos una debilidad en común – frecuentemente estamos atrasados en las citas – de hecho, me atrevería a decir que frecuentemente estamos atrasados en las citas.

Es por esto que, cuando vi este artículo, esperaba leer una explicación razonable a este hecho por alguien que realmente sabe, en lugar de eso, el artículo se trataba de la reseña de una mujer gruñendo, muchos de los comentarios en el artículo se unían quejándose de que los doctores no valoran el tiempo de sus pacientes, sobre agendan las citas para abarrotarlas tanto como como les es posible solo para hacer unos cuantos centavos de más, y diciendo que son codiciosos, malos y con grandes egos.

Como se podrán imaginar, yo misma y otros profesionales de la salud nos ofendimos, por eso estoy aquí para decirles la verdad de “las verdaderas razones por las que esperan tanto en el consultorio del doctor (sea médico, dentista, veterinario, quiropráctico, etc.)

Nosotros nos preocupamos por usted por su perro y por su salud y sí, incluso por su tiempo, Nos preocupa, y somos personas agradables que tratan de hacer a todo mundo feliz. Hacemos lo mejor por programar las citas responsablemente (a pesar de que hay gerentes y administradores que tienen más que decir de esto que nosotros) pero, como dijo Robert Burns, “incluso los mejores planes establecidos de los ratones y los hombres frecuentemente resultan torcidos”. En ningún lugar esto se aplica mejor que en la medicina.

Las cosas frecuentemente se desvían. A veces es una verdadera emergencia médica – como el perro que corrió hacia una calle y fue atropellado por un auto, el gato que no puede respirar porque está teniendo un ataque de asma, la persona que va al médico por una acidez, pero realmente está padeciendo un ataque al corazón – En estos casos, tenemos que suspender todo lo que estamos haciendo para atender a esta emergencia y eso toma mucho tiempo.

A veces se trata de nuestra incapacidad de decir no. Hicimos un espacio en las citas para una emergencia y luego, alguien llama porque su perro tiene dolor de oídos por una infección. Está bien, no es realmente una “emergencia” pero no podemos soportar el pensamiento de ese perro sufriendo de dolor hasta mañana, entonces, ocupamos ese espacio.

Lo siguiente que pasa es que alguien llama porque u gato ha vomitado 6 veces en la última hora y realmente necesita que lo vea. Por supuesto que podríamos decir que estamos llenos y mandarlo a una clínica de emergencias, pero, en ese caso, el cliente terminará gastando lo doble y tiene dos chicos en la universidad y de verdad, no puede gastar tanto, entonces, lo hacemos caber incluso sin que exista espacio y sabiendo que, tomar esos rayos x nos va a atrasar aún más.

También nos atrasamos cuando las consultas sencillas resultan no ser tan sencillas. Un cliente hace una cita para una consulta rutinaria de salud y vacunas y luego, “menciona” que su gato está orinando fuera del arenero, “y podría ver este bulto y su aliento de verdad apesta y ¡ah sí! No olvide cortar sus uñas”. O el paciente que vi el otro día por lo que el cliente pensaba que era una infección en el ojo pero en realidad, resultó ser un linfoma, no voy a apresurar una consulta como esa solo por miedo de atrasarme en las citas.

Si, me siento mal por hacer esperar al siguiente cliente, pero sé que, si algo terrible le sucede alguna vez a su mascota, ellos querrán que les dedique tanta atención y tiempo como necesiten, incluso si hay personas en la sala de espera que van a tener que esperar un poco más.

A veces no se trata de que tenga que dar malas noticias, a veces es que alguien tiene muchas preguntas que hacer. A veces, tengo que tener una larga conversación acerca del manejo de peso o la salud dental o la importancia de la prevención del gusano de corazón y la consulta se alarga.

Podría fácilmente “saltarme” estos asuntos, especialmente cunado estoy atrasada en las citas, No es un problema, después de todo. Pero en cambio, me tomo el tiempo de asegurar que mis clientes tengan una información completa acerca de la salud de sus mascotas, para que más adelante, pueda evitar discutir el manejo de la diabetes o el protocolo de tratamiento del parásito del corazón.

Estas cosas no ocurren de vez en cuando, suceden casi a diario en medicina.

La verdad es que, tal ves podría llevar las citas a tiempo mas seguido, de verdad valoro su tiempo, pero valoro más la salud de su mascota y si tener un mejor manejo del tiempo implica que voy a dejar de ser buen médico, entonces, no estoy interesada.

The Real Reason Your Wait at the Vet’s Office is So Long

The Real Reason Your Wait at the Vet’s Office is So Long

by LAUREN SMITH DVM 

For Pet Lovers

I recently read a Huff Post article entitled “The Real Reason Your Wait at the Doctor’s Office is So Long.” Veterinary Medicine and Human medicine vary in a lot of very meaningful ways, but we are also often the same. And in this we share a common weakness—we sometimes run behind schedule. In fact, I’d wager to say we frequently run behind schedule.

So, when I saw this article, I expected to read a well-reasoned explanation of why this is the case by someone in the know. Instead, the article read more like one woman’s angry Yelp review. Many of the comments in the article espoused similar experiences with complaints that doctors don’t value their time, overbook to cram as many appointments in as possible just to make a few bucks, and are generally greedy, no-good, shysters with big egos.

As you can imagine, myself and many other health professionals took offense to this so I am here to tell you the REAL “real reason” your wait at the doctor’s office (be that physician, dentist, veterinarian, chiropractor, etc) is so long—we care!

We care about you and your pet and your health, and yes, even your time. We care, and we are people pleasers who try to make everyone happy. We do our best to schedule responsibly (although sometimes there are managers and administrators who have more of a say in this than we do) but as Robert Burns said, “even the best laid plans of mice and men, often go awry.” Nowhere is this more true than in medicine.

Things are always going awry. Sometimes it’s a true medical emergency—the dog that ran into the street and got hit by a car, the cat that can’t breathe because it’s having an asthma attack, the person who goes to their doctor for heartburn but is really having a heart attack. In these cases we have to stop everything we’re doing to care for this emergency and that takes a lot of time.

Sometimes the problem is our own inability to say no. We save that appointment slot for an emergency and then someone calls up because their dog has a painful ear infection. Sure, it’s not really an “emergency”but we can’t stand the thought of that dog suffering in pain until tomorrow, so we fill the slot.

Then the next thing you know, someone calls up because their cat has vomited 6 times in the last hour and really needs to be seen. Sure, we could say we’re booked and send them to the emergency clinic, but then the client will wind up spending twice as much and they have two kids in college and can’t really afford it. So we fit them in, even though there are no open spots and taking x-rays is going to put us even more behind.

We also get behind when simple appointments turn out to be not so simple. A client schedules a wellness appointment for vaccines and then “mentions” their cat is urinating out of the litter box, and can you check this lump and his breath really smells, and oh yeah, don’t forget to cut his nails. Or the patient I saw the other day for what the client thought was an eye infection but really turned out to be lymphoma. I’m not going to rush an appointment like that just because I’m afraid of getting behind.

Yes, I feel bad that I’m making the next client wait, but I know that if something terrible ever happens to their pet, they would want me to give them as much time and attention as they need, even if there are ten people in the waiting room who are just going to have to wait a little bit longer.

And sometimes it’s not terrible news I’m delivering, but just someone who has a lot of questions. Sometimes I have to have a lengthy conversation on weight management or dental health, or the importance of heartworm prevention, that runs long.

I could easily skip over these issues especially when I’m running behind. It’s not a problem yet after all. But instead I take the time to make sure my clients are fully educated about their pet’s health so that down the line I can hopefully avoid discussing diabetes management or the heartworm treatment protocol.

All of these things aren’t a once in a while occurrence. They happen on an almost daily basis in medicine.

The truth is, maybe I could be on schedule more often. I really do value your time, but I value your pet’s health more and if being better at time management means I’m gong to be worse as a doctor, then I’m not interested.

 


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